La curiosidad es seguramente el primer paso para conectar con alguien. Si has llegado hasta aquí, intuyo que compartimos ese interés por saber quién hay al otro lado de la pantalla.
Por eso, antes de compartir ideas por aquí, me parece justo presentarme de forma clara y contarte quién soy, a qué me dedico y cómo ha sido el camino que me ha traído hasta aquí.
Soy psicóloga y coach de formación y, confieso, una eterna estudiante de la vida. Mi carrera profesional ha sido todo menos una línea recta: he dirigido proyectos de consultoría, liderado equipos, creado empresas, organizado eventos, impartido clases y acompañado grupos de viaje por cuatro continentes.
Esta carrera profesional con tantas aristas no hubiera sido posible si no hubiera tomado la decisión más rompedora (y liberadora) de mi vida: hacer un paréntesis para dejarlo todo y cumplir mi sueño de irme a viajar sin billete de vuelta. Este viaje de un año cruzando África me cambió la vida y en gran medida ha contribuido a configurar la persona que soy hoy.
Esos años de experiencia profesional, sumados a mi faceta viajera (he recorrido una buena parte del mundo con la mochila al hombro), me han enseñado que no hay dos personas iguales, pero que todas tenemos algo en común: la necesidad de ser escuchadas de verdad.
Esta trayectoria ha acabado por definirme como una mezcla quizá inusual: soy sensible y empática hasta la médula, pero tengo un punto provocador que me gusta usar para hacer pensar. Soy firme en mis principios, pero de carácter conciliador que me sirve para desbloquear situaciones y resolver conflictos. Soy flexible como el bambú ante los cambios, pero firme como un roble en mi compromiso con los objetivos.
Tras años centrada en otros campos, decidí reorientar mi brújula hacia algo que me apasiona: acompañar a personas en el cambio que necesiten. Hoy canalizo toda mi experiencia multidisciplinar en ayudarte a encontrar tus propias respuestas.
Eso sí, te advierto: mi capacidad de escucha es alta, mi positividad es contagiosa y es probable que nos riamos en medio del proceso, porque estoy convencida de que incluso los caminos más serios se recorren mejor con una pequeña dosis de humor.
Ahora que me conoces un poco, te dejo la puerta abierta. Si quieres que tengamos una conversación para que valores si te apetece que te acompañe en tu proceso de cambio, en la toma de una decisión o cualquier otra cosa que puedas necesitar, puedes reservarla en mi calendario.
¡Hasta pronto!